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Doble vida.


Por Valeria Elizabeth Nerpiti (*)
info@estudionerpiti.com.ar

Nada es verdad o mentira todo es, de acuerdo al color del cristal con que se mira…

Releo la pericia y las conclusiones no me convencen. La arquitecta que vive dentro de mí, me dice que este vicio de construcción es aparente y fácilmente detectable...

Ahora, miro desde el derecho. Como abogada debo anticipar cuál será el criterio del juez para culpar o liberar al profesional y diseñar la estrategia de defensa...

No resulta fácil vivir la doble vida, que impone la doble titulación de abogada y arquitecta, con que se ha premiado mi perseverancia y mi amor por la arquitectura legal (llamémoslo así, al menos por ahora).

Lunes, 10 horas. El arquitecto “L” (es joven, amigo y pidió que no revelara su nombre), consulta su caso (que él llama entredicho) con su cliente (que él llama comitente). Asegura que no tiene contrato, pero lo primero que remite es una carpeta con el plano municipal (la mejor prueba de un contrato) y el contrato obligatorio de la provincia, que él cree, es sólo un formulario para pagar aportes al Colegio.

Martes. Día de nota. Ello impone a todo abogado, la obligación de concurrir a tribunales a notificarse de las decisiones judiciales para evitar que corran los plazos. Es como si hubiera un día obligatorio para que el director de obra no pudiera ausentarse de la misma (tal vez el día del colado de hormigón o del pago de la semana...).

Mismo martes: 16 horas. El Dr. “X” (no menciono su nombre porque con los abogados es mejor no meterse) consulta sobre fallas termoacústicas para encarar un litigio por daños y perjuicios. También es joven y no entiende cómo vincular las normas IRAM y DYN con los incumplimientos contractuales. Debo estudiar...

Miércoles (medio día). Accidente eléctrico aquí en casa, es decir, en nuestro estudio. Todas las miradas convergen sobre mí. Debo discutir con el representante técnico de Edenor sobre cómo afectó a nuestros equipos electrónicos, la equivocada transferencia de 380 Volt, y eso no es nada... luego debo iniciar la mediación y fundar el reclamo en el Código Civil.

Jueves por la mañana. La revista Vivienda espera mi último artículo. Estoy pensando en escribir sobre un convenio muy simplificado para la dirección de obras por contratos “separados”. Debo resolver el difícil tema de aquellas obras en las que se pactan honorarios imaginando un “llave en mano” que terminan con una docena de contratistas desorganizados, mal pagos y de mediocre entrenamiento. Algo se me tendrá que ocurrir...

Por la tarde también me dedico a los “separados”. Se trata de una pareja que se divorcia y desea “separar su patrimonio” para lo que requieren una tasación. No concurren por casualidad. El juez de la causa les ha notificado que sólo aceptará una valuación de los inmuebles hecha por arquitecto matriculado...

Y hablando de “matrícula”, llega el viernes, con una cuestión donde se discute jurídicamente si su falta de pago es o no una buena excusa para que el comitente “retenga” los honorarios profesionales.

Aún quedan varias horas de luz, y quizás pueda examinar la carpeta del “derrumbe” por errores de submuración pero, ya imagino cuál va a ser mi programa para el domingo... Al fin y al cabo, está en juego la libertad de un arquitecto.

Entre consultas, pericias, dictámenes legales de arquitectura e ingeniería y mucha adrenalina llega el fin de semana, donde peluquería, maquillaje y buena onda me recordarán que además de vivir una doble vida soy simplemente una mujer...


(*) Abogada y Arquitecta y Artista Plástica. Coautora de los libros “Arquitectura Legal Las Respuestas” y “Opus Jodex”.

Derecho y Arquitectura Integral

ESTUDIO NERPITI & ASOCIADOS

Malabia 2151 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Argentina CP (1425) Tel: (011) 15 55116682
Fax: (54 11) 4833 0467 E mail: info@estudionerpiti.com.ar

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